SEMILLEROS DE INVESTIGACIÓN DE ENFERMERÍA VISTOS EN LA PERSPECTIVA PROPUESTA POR NONAKA & TAKEUSHI.

NURSING RESEARCH SEED BEDS FROM THE PERSPECTIVE OF NONAKA & TAKEUSHI PROPOSAL.

Ejercicios de formación investigativa (iniciación en ciencia aplicada. Bogotá, 2018)

I. INTRODUCCIÓN

Los “Semilleros de Investigación” emergen en Colombia como una propuesta de política educativa de iniciación en el método científico, integrando las brechas existentes entre la educación básica – media vocacional – universitaria, con la producción de conocimiento veraz y con las prácticas docentes. Estos semilleros adquieren protagonismo a finales de la década de 1990 y comienzos de la del 2000, en coincidencia con los aportes que la reforma a la educación básica (Ley 115 de 1994) renovando el rol del docente de aula hacia el de “maestro investigador”. En los años posteriores tanto las universidades públicas y privadas, así como COLCIENCIAS (hoy Ministerio de Ciencia y Tecnología), así como la Red Colombiana de Semilleros de Investigación – RedColSI han logrado incorporar una cultura pro-investigación a las entidades educativas a través de reformas curriculares, alianzas inter-institucionales, el establecimiento de redes colaborativas y algunas publicaciones (en su mayoría de naturaleza semipublicada o invisible) (Quintero-Corzo et al., 2008).

Aunque COLCIENCIAS hasta 2017 estimuló y financió la participación cerca de 1700 estudiantes en el Programa de “Jóvenes Investigadores” (un símil de la estrategia de Semilleros de Investigación pero con diferente nombre), no se cuenta con estadísticas certeras respecto a la productividad derivada de este programa en términos de publicaciones indexadas, desarrollos de software-tecnología, o del registro de patentes de invención.

Pese a que no existe un estándar nacional para la constitución de Semilleros de Investigación, en la mayoría de instituciones donde esta actividad se practica son coincidentes algunas prácticas entre las que se señalan:

  • El propósito de proponer escenarios de intercambio entre investigadores expertos, con jóvenes aprendices (legos), unidos por intereses temáticos en común.
  • El establecimiento de roles y tareas específicas para cada integrante (Asesoría – usualmente asignada al Docente, Coordinación y la gestión de tareas administrativas como el control de asistencia y el diligenciamiento de registros en actas), todo ello bajo un carácter “pro bono” o no remunerado para los estudiantes.
  • Teóricamente los semilleros están insertos en grupos de investigación reconocidos por las universidades y por el gobierno nacional, sin embargo su progreso y manejo es totalmente autónomo.
  • La autoría de posibles artículos derivados del trabajo de cada semillero corresponde a los estudiantes y secundariamente al Profesor, no obstante no siempre el orden de las autorías cumplen esta regla.

Además de los problemas antes señalados de los Semilleros de Investigación ha de recalcarse el hecho por el cual los resultados del trabajo de estos son en la mayoría de casos “endógenos”, auto limitado a las dinámicas internas de cada universidad pero con un marginal impacto sobre el sector empresarial, gubernamental, y externo al mundo escolástico de la academia.

Dentro del meso sistema universitario, los Semilleros no terminan bien de encajar con la ortodoxia de asignaturas puramente teóricas (donde los tiempos de docentes y de estudiantes asumen la actividad de semilleros como un ejercicio adicional a la planeación formal dedicada a impartir clases, y a desarrollar actividades de índole administrativa); son evidentes unas agendas frágiles que no se mantienen longevas en el tiempo, y unas formas de enseñanza-aprendizaje incompatibles con el proceso creativo e innovador del saber científico. Estos problemas se hacen más complejos y preocupantes en la coyuntura de las especializaciones, maestrías y doctorados, las cuales se ofertan de forma enciclopédica alejadas de su verdadero propósito: la innovación.

En la mayoría de documentos relacionados se refiere que los Semilleros deben hacer transición en el tiempo hacia formas más complejas de trabajo investigativo, principalmente el de Grupos reconocidos y avalados por Universidades – Institutos o Centros de Investigación; pese a esto los Semilleros se han comprendido más en la práctica como una forma de “investigación en el aula”, o de “ejercicio investigativo” obligatorio previo a la obtención del título (que supone un esfuerzo puramente teórico sin las pretensiones de la investigación formal aplicada).

«Problemas de los Semilleros de Investigación en Enfermería: superficialidad en sus desarrollos, escasa longevidad como organización innovadora, carencia de incentivos y recursos, visión que se satisface con pobres resultados, desconexión para con la investigación real – formal, y un enfoque extracurricular que le resta relevancia dentro del proceso formativo».

Sin dudas la idea general de los semilleros resulta fundamental en el proceso de iniciación en la ciencia de los jóvenes universitarios, pero la falta de incentivos financieros, la carencia de capacidades humanas y tecnológicas; el carácter informal – local de sus actividades; y la “obligatoriedad” que gira alrededor de la participación en estos limitan y distorsionan el alcance y el poder de transformación que se esperaría de esta actividad académica (Saavedra-Cantor et al., 2015). En esta coyuntura es factible cuestionar la estrategia pedagógica en mención a la luz de la propuesta de “Proceso de Creación del Conocimiento” (Syed et al., 2018) desde la experiencia profesional del autor en la Vicerrectoría de Investigación de una universidad privada en la ciudad de Bogotá D.C. (Colombia).

II. MATERIAL Y MÉTODO

Análisis documental cualitativo desarrollado en la perspectiva de Bowen, G.A. (Bowen, 2009) la cual se centra en revisión temática de documentos institucionales relevantes; y a partir la narración de una experiencia vivida de forma auto etnográfica.

Se consideró para el estudio las normatividades nacionales e internacionales de investigación biomédica y protección de los derechos de autor. El autor declara no presentar ningún conflicto de intereses; el riesgo derivado este estudio dado el método de investigación es nulo (Ministerio de Salud, 1993).

III. RESULTADOS

La Institución de Educación Superior – IES en la que se desarrolló esta experiencia formativa en el método científico y en la iniciación en las prácticas investigativas se enmarca en una organización institucional que es particularmente diferente respecto de otras universidades privadas en Colombia, especialmente dado que no es común encontrar en la oferta educativa de enfermería en el sector privado un connotado interés por el desarrollo de la investigación real.

La dirección y promoción de la investigación en esta Institución de Educación Superior – IES está encomendada a la Vicerrectoría de Investigación, esta dependencia se ubica jerárquicamente en dependencia de la Rectoría Universitaria, además de impulsar los semilleros de investigación, procura vincular la investigación aplicada a la actividad académica interna, y a la actividad del sector productivo externo (Consejo Superior, 2017).

Para esta IES los semilleros de investigación son parte del proceso y no un fin del mismo como ocurre en muchas otras universidades; estos se organizan por programas alrededor de los grupos de investigación institucionales ya reconocidos por la autoridad nacional. Cada línea de investigación de los grupos alberga a uno o más semilleros lo cual hace que estos sean longevos a pesar de la temporalidad del estudiante en su paso por el currículo.

Contrario a la tendencia en otras escuelas el protagonista del proceso es el Docente Investigador, quien reparte su tempo de carga laboral entre horas de docencia, de apoyo administrativo y para la ejecución de Investigación Propiamente Dicha. Entre las horas de docencia realiza Formación Investigativa (entendida como la enseñanza de la investigación en las cátedras de seminarios de investigación), esta última aporta las bases necesarias para que el estudiante pueda más adelante desarrollar su Proyecto de Grado en el marco de un semillero de investigación (faceta conocida como Investigación Formativa o “aprender haciendo”).

Así la participación de los estudiantes dentro de los semilleros, bajo el liderazgo de sus profesores depende fundamentalmente de la calidad, capacidades y resultados de los macro proyectos docentes, los cuales son grandes propuestas de investigación aplicada, planificadas para desarrollarse en un tiempo de entre 2 y 3 años, lo cual garantiza el paso y continuidad de varias cohortes de estudiantes.

De ese modo los macro proyectos docentes surgen como una propuesta de innovación tecnológica y pragmática que resuelve alguna necesidad de la sociedad, y que para ello emplea saberes teórico-prácticos y para su éxito vincula a los estudiantes como auxiliares de investigación, rol este que al tiempo que les fortalece en sus habilidades investigativas, facilita y potencializa el cumplimiento de los logros del macro proyecto del docente investigador.

La productividad derivada se puede discernir en dos: una para el estudiante que es el trabajo final de grado, y otra para el docente que puede ser: un artículo científico en de alto nivel, o algún libro derivado, una guía práctica derivada de la evidencia, algún protocolo de intervención, cartillas o material educativo, ponencias en eventos académicos nacionales e internacionales, algún prototipo con patente de invención, o algún software con registro mercantil.

Un aspecto sustancial para el éxito de cada iniciativa de Investigación Propiamente Dicha, es que además de delimitar los recursos y capacidades necesarias, la universidad y el docente investigador procuren encontrar fuentes financieras viables idealmente provenientes de recursos externos a la Universidad (ya sean estos públicos o privados). En todo el trámite administrativo de planeación y ejecución, la vicerrectoría provee las asesorías y recursos necesarios para el logro de cada iniciativa a través de un equipo logístico de apoyo interdisciplinario.

Respecto a los puntos de encuentro entre el Macro Proyecto Docente y los Semilleros de Investigación, debe destacarse que aunque por separado cada una tiene propósitos diferentes (la primera: hacer aportes sustantivos al desarrollo de nuevo conocimiento e innovación de alto nivel; y la segunda: propiciar experiencias formativas y de iniciación en la ciencia y sus métodos), coinciden en que se apoyan la una a la otra en distintos momentos como sinergias. A su vez, el continuo paso de los estudiantes como apoyo al investigador principal facilitan y hacen más costo-eficiente el logro de los objetivos en común, destacando el aporte de las bases teóricas recibidas en el área de Formación Investigativa.

Entre algunas de las limitaciones y dificultades de esta forma de trabajo colaborativo se resaltan:

  • El hecho fáctico por el que no todo el estudiantado siente interés o atratracción hacia la investigación.
  • Las limitaciones de tiempos protegidos extracurriculares para participar activamente en la Investigación Propiamente Dicha (o investigación aplicada).
  • Las reticencias financieras existentes para costear el oneroso valor de la investigación aplicada, así como las carencias de tecnologías e insumos para el desarrollo de estudios de tipo experimental, predictivo y concluyente.
  • La tendencia de los semilleros a caer en propuestas puramente teóricas que poco aportan a una verdadera articulación con el sector productivo externo a la universidad.
  • Los riesgos de plagio que emanan de un mundo sobreexpuesto a distintas fuentes de información tanto académicas como no académicas, de dudosa confiabilidad.
  • La inexistencia en la mayoría de IES de ecosistemas o “hubs” de innovación e investigación que concentren en un mismo lugar tanto a actores tomadores de decisiones (sector gobierno), así como a inversionistas con capital de riesgo (empresa privada).
  • Los fallos teórico-conceptuales y metodológicos de algunos investigadores, que confunden y desorientan al estudiantado respecto al rigor y método de la ciencia moderna. De allí el riesgo de formar futuros profesionales con ideas preconcebidas o inacabadas que justifican formas de pseudo-ciencia (necesidad de contar con una “Escuela de Pedagogía y Didáctica de la Ciencia” ya que contar con una maestría o doctorado no significa que el docente tenga una plena habilidad en la didáctica y pedagogía).
  • Cierta desconexión entre el trabajo del estudiantado con la divulgación externa del mismo se hace manifiesta frecuentemente, denotando así algunas fallas y limitaciones de la estrategia nacional de apropiación social del conocimiento.

Resulta paradójico que la mayor experiencia en semilleros de investigación se concentre a nivel de pregrado y no a nivel de postgrado (maestrías y doctorados), escenario este donde la aplicación e innovación del conocimiento debería acontecer en mayor medida mediante semilleros estudiantiles.

Según estadísticas nacionales el 70% de los investigadores vinculados formalmente a algún grupo de investigación está en un rango de edad entre 30 y 50 años, lo que significa que no corresponde a jóvenes de pregrado; en otras palabras, los investigadores avalados y reconocidos no incluyen a jóvenes investigadores pertenecientes a semilleros No se cuenta con estadísticas confiables que demuestren alguna productividad en los sistemas de evidencia científica de la talla de Scopus ó World of Science que se derive de los semilleros de jóvenes investigadores, esta se restringe a pequeños eventos locales intrínsecos a las IES enfocados en la socialización de las experiencias locales y particulares (Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología, 2020).

Se aclara que estas tendencias se hicieron evidentes en el contexto de una IES de carácter privado, reconociendo con ello que podría haber excepciones en otras universidades privadas de mayor tamaño, así como en las IES de naturaleza pública estatales del orden nacional y regional (nótese el caso de éxito del ecosistema de investigación de la Universidad de Antioquia – SIU.

IV. DISCUSIÓN

Temprano en la década de 1990 los teóricos organizacionales Ikujiro Nonaka y Hirotaka Takeuchi (quienes también son pioneros del “Management Practice” en su Modelode conversión del conocimiento (Socialización, Exteriorización, Combinación, e Interiorización – SECI), ver Figura 1; los autores tras vivir en primera persona las adversidades de la segunda guerra mundial sobre su país natal Japón, visionaron una estrategia para recuperar su economía y su productividad desde la premisa de la excelencia, el mejoramiento continuo y la generación de valor agregado en el desarrollo de bienes y servicios operacionalizando las formas fácticas del conocimiento (Farnese et al., 2019; Nonaka & Toyama, 2003).

Sus ideas constituyen hoy día los cimientos de grandes y prosperas empresas del sector de la tecnología  la innovación como Apple, Amazon, Microsoft, Tesla, IBM, Sony y Pfizer. Igualmente sus aportes se instrumentalizan en excelentes centros globales del conocimiento como son: Stanford University, Massachusetts Institute of Technology – MIT, la Universidad de Buenos Aires – UBA, la Universidad Autónoma de México – UNAM, y la Universidade de São Paulo – USP.

Figura 1. Modelo SECI – Socialización, Exteriorización, Combinación, e Interiorización – SECI

Modelo SECI (Adaptado de Nonaka & Takeushi, 1995).

En el caso concreto de la experiencia expuesta, se resalta por la solidez con que las etapas de Socialización y Exteriorización ocurren: la primera cuando tanto como docentes y estudiantes proponen una idea de trabajo preliminar la cuales articulada en torno a los macro proyectos docentes; y la segunda cuando estas propuestas de investigación (mejor estructuradas, consolidadas y fundamentadas en la evidencia) se armonizan alrededor de un grupo de investigación consolidado, y reforzado por un equipo humano en su mayoría con formación postgradual (de maestría y doctorado) con grandes experiencias en el método científico.

Las fases de Combinación e Interiorización poseen los retos mas grandes en términos de lograr unificar ideas, propósitos y capacidades del nivel grupal a uno mayor de tipo organizacional como lo son: las universidades, los centros de investigación, los sistemas universitarios de investigación, y los Ecosistemas de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Probablemente la falencia esté en la ausencia de sistemas, tecnologías y mecanismos blandos que puedan “materializar” las ideas individuales y grupales de investigación alrededor de la incorporación o desarrollo de la tecnología, así como las carencias y dificultades para incorporar nuevos conocimientos a las prácticas organizacionales en las que se produce, se usa o se practica a partir de un producto o servicio derivado de las transiciones entre el conocimiento tácito y explícito.

En la experiencia de las compañías u organizaciones que deben su razón de ser al conocimiento (ya sea Gobierno, Industria, o el sector educativo) necesitan para ser exitosas, afianzar y organizar las formas de conocimiento tácito y explícito (de los cuales se compone la realidad). Se entiende allí por Conocimiento Tácito [CT] al saber que se deriva de ideas preconcebidas, personales, así como de la propia experiencia particular, dada su naturaleza es difícil de estructurar, procesar y divulgar. Por su parte el Conocimiento Explícito [CE] es aquel que dada su rigurosidad y especificidad puede ser estructurado y divulgado a través de manuales, procedimientos, tutoriales, software, hardware, artículos, y libros.

El éxito para cualquier organización que gestiona el saber con fines productivos es el de poder convertir o transformar el CT en CE, y viceversa. Los momentos o pasos por los cuales se transforma el conocimiento están mediados por cuatro sub-procesos del Modelo SECI a saber:

  • SOCIALIZACIÓN: Comunica el CT mediante la experiencia, tiene una gran connotación en lo subjetivo e incodificable. Es de utilidad para recopilar ideas o pre-conceptos de investigación en un nivel puramente exploratorio.
  • EXTERIORIZACIÓN: Extrapola el CT hacia formas de CE; para ello utiliza el diálogo y la reflexión a través de acciones individuales o grupales.
  • COMBINACIÓN: Mantiene el CE; integra, adapta y transfiere el conocimiento a la práctica. Utiliza para ello la acción de grupos u organizaciones.
  • INTERIORIZACIÓN: Transforma el CE al CT; propende hacia el aprendizaje de nuevas formas de adaptación del saber concreto a lo cotidiano a través de la acción, la práctica, la simulación y la experimentación. Puede darse mediante la intervención de grupos u organizaciones.

Un aspecto transversal de este modelo es que el Conocimiento y sus distintos pasos de explícito a tácito ocurre de manera evolutiva, en una forma de espiral ascendente; en un sentido estricto las Empresas u Organizaciones deben implementar a sus procesos y a su Know-how dichas prácticas de modo que el impacto de la gestión finalmente pueda traducirse en indicadores y en resultados de impacto medibles y rigurosos.

Los postulados del Modelo SECI explican el desarrollo de los Sistemas Universitarios de Investigación, así como de los Ecosistemas de Innovación y Desarrollo, los cuales se están convirtiendo en una dependencia común en las universidades públicas, privadas, y en el sector empresarial. La adaptación de los dos modos de conocimiento de forma armónica, articulada y colaborativa hacen plausible que ideas simples, o ambiciones débiles puedan modelarse y escalarse hasta alcanzar valores significativos para el avance de la sociedad. En el camino al éxito de este proceso de administración y creación del conocimiento se requiere además de los recursos ya mencionados, una muy seria y organizada plataforma administrativa y organizacional, capaz de gestionar y compaginar armónicamente tanto los intereses de cada individuo y grupo, así como de escalar y vincular los productos derivados al sector económico y productivo.

Es este el caso de las culturas creativas como es el caso del cine y el audiovisual donde a partir de ideas simples y con poco presupuesto, nuevos proyectos pueden abrirse espacio en festivales y competencias de talla internacional (González C, s. f.); o esto aplica también para el caso del desarrollo de “start-ups” y emprendimientos tecnológicos en universidades suecas, que combinan desarrollos de la cibernética, compatibles con el bienestar, y amigables con el medio ambiente (Vance, 2016). Hitos como la calidad del mercadeo del gigante de muebles para hogar IKEA®; o la digitalización para la venta y distribución de la música acontecida por Spotify®; el desarrollo de la Robótica aplicada a la Inteligencia Artificial en Furhat Robotics® (empresa start-up de Linköping University), son grandiosos ejemplos de casos de éxito del modelo SECI para la adaptación y asimilación del conocimiento.

El grado de éxito del Modelo SECI depende en últimas del grado de robustez  y del rigor metodológico del grupo que lo practica; así como de la capacidad real en términos de presupuesto, recursos humanos y tecnología con que se cuente para progresar en las fases de Socialización. Exteriorización, Combinación e Interiorización del conocimiento.

Para mencionar tan solo un ejemplo de los retos que lpantea implementar el Modelo SECI a la visión actualmente existente de iniciación en la ciencia para los jóvenes universitarios (principalmente los semilleros de investigación), se describe a continuación la experiencia de un ejercicio de innovación en el aula titulado “Taller de inhalo-cámaras”, donde se retaba a un grupo de estudiantes de un programa de enfermería de cuarto semestre, a crear (prototipar) en un plazo de una semana un modelo a tamaño real de un dispositivo de Inhalo cámara a escala real que ayudara a mejorar la calidad y la experiencia del paciente con enfermedad bronco obstructiva, mostrando con ello un diferencial de valor frente a los modelos vigentes utilizados en el medio hospitalario.

Las propuestas recibidas (ver Figura 2), si bien resultaron ser en su mayoría coloridas y estéticamente muy llamativas, en términos de su utilidad, funcionalidad, y comodidad resultaron cuestionables. Se destaca que todas las propuestas fallaron al ofrecer un óptimo espacio dentro del área destinada a contener el medicamento en aerosol liberado, lo que es muy importante en la efectividad del medicamento ya que de ello depende la proporción en que el principio activo es liberado, el grado de presión ofrecido, y el porcentaje de medicamento del que el paciente es capaz de re inhalar. Ninguna de las propuestas resultó ser medianamente aceptable para su uso en un escenario hipotético de experimentación en pacientes reales con enfermedad bronco-obstructiva.

Figura 2. Proyecto de Investigación en el Aula: “Mejoramiento de una Inhalo-cámara para medicamentos en aerosol”.

Imagenes tomadas por Luis A. Daza C. Enf. MSc.

Por tanto, resulta ser difícil escalar ideas simples y personales (en este caso la necesidad de dispositivos más amigables con los niños) – Socialización, con una posibilidad más sólida y grupal de escalamiento y modelado hacia un objeto útil, eficiente y con valor agregado (Externalización). Esta experiencia investigativa en el aula alcanza entonces niveles muy bajos de innovación y desarrollo, limitando con ello la posibilidad de volver explícito una idea tácita de los estudiantes.

«Ninguna de las propuestas resultó ser medianamente aceptable para su uso en un escenario hipotético de experimentación en pacientes reales con enfermedad bronco-obstructiva».

Queda en evidencia la no búsqueda de antecedentes relevantes en la literatura, así como la incorporación de la propuesta innovadora dentro de la cultura y prácticas de la población sujeto a beneficiar con la invención.

Pese a que el Modelo SECI ha sido criticado por su unicausalidad y circularidad (ya que se argumenta que el conocimiento puede devenir a partir de muchas fuentes), este resulta ser progresista al aceptar que el saber es infinito y tiende a expandirse, a evolucionar con el tiempo.

«No se cuenta con estadísticas certeras respecto a la productividad derivada de los programas de semilleros de investigación (jóvenes investigadores) en términos de publicaciones indexadas, desarrollos de software-tecnología, o del registro de patentes de invención; es decir, es cuestionable su utilidad dentro de la idea amplia de un ecosistema de ciencia y tecnología en Colombia»

V. CONCLUSIONES.

Al dejar en evidencia algunas de las formas y métodos de la estrategia formativa de iniciación en la Ciencia: “Semilleros de Investigación”, resultan sus prácticas, modos y formas distanciados y heterogéneos (dispares y alejados) respecto del Modelo de SECI usado con éxito en los países desarrollados, para el cual resulta fundamental la existencia de una línea continua que relacione capacidades del estudiante, con recursos del docente, y capacidades logísticas de la institución educativa (principalmente recursos financieros).

VI. REFERENCIAS

Bowen, G. A. (2009). Document Analysis as a Qualitative Research Method. Qualitative Research Journal, 9(2), 27-40. https://doi.org/10.3316/QRJ0902027

Consejo Superior, U. M. B. (2017). Acuerdo No. 0028 de 2017 «Reglamento de Investigación» (Julio 18). Universidad Manuela Beltrán. https://web.umb.edu.co/bucaramanga/descargas/politicas/REGLAMENTO-INVESTIGACIONES.pdf

Farnese, M. L., Barbieri, B., Chirumbolo, A., & Patriotta, G. (2019). Managing Knowledge in Organizations: A Nonaka’s SECI Model Operationalization. Frontiers in Psychology, 10(2730), 15. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2019.02730

González C, Al. (s. f.). Knowledge Conversion by Freelancers in the Field of Cultural and Creative Industries—ProQuest. Recuperado 30 de julio de 2021, de https://www.proquest.com/openview/0023c3b763af09c9b81c3ac8e6285f40/1?pq-origsite=gscholar&cbl=1796412

Ministerio de Salud, R. de C. (1993). Resolución 8430 de 1993 «Por la cual se establecen las normas científicas, técnicas y administrativas para la investigación en salud» (Octubre 4). Ministerio de Salud, República de Colombia. https://www.hospitalsanpedro.org/images/Comite_Investigacion/Resolucion_8430_de_1993.pdf

Nonaka, I., & Toyama, R. (2003). The knowledge-creating theory revisited: Knowledge creation as a synthesizing process. Knowledge Management Research & Practice, 1(1), 2-10. https://doi.org/10.1057/palgrave.kmrp.8500001

Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología. (2020). Indicadores de Ciencia y Tecnología—Colombia 2019. Indicadores de Ciencia y Tecnología Colombia. https://ocyt.org.co/wp-content/uploads/2021/06/indicadores-2019.pdf

Quintero-Corzo, J., Munévar-Molina, R. A., & Munévar-Quintero, F. I. (2008). Semilleros de investigación una estrategia para la formación de investigadores. Educación y Educadores, 11(1), 31-42.

Saavedra-Cantor, C. J., Muñoz-Sánchez, A. I., Antolínez-Figueroa, C., Rubiano-Mesa, Y. L., & Puerto-Guerrero, A. H. (2015). Semilleros de investigación: Desarrollos y desafíos para la formación en pregrado. Educación y Educadores, 18(3), 391-497. https://doi.org/10.5294/edu.2015.18.3.2

Syed, J., Murray, P. A., Hislop, D., & Mouzughi, Y. (2018). The Palgrave Handbook of Knowledge Management Editors (view affiliations). Palgrave Macmillan. https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-319-71434-9#about

Vance, A. (2016, abril 27). Why Sweden Is So Good at Making Tech Everyone Wants. https://www.bloomberg.com/features/2016-hello-world-sweden/, 01 página.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: